TÚ VIVES SIEMPRE EN TUS ACTOS
Tú vives siempre en tus actos.
Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas.
De tus ojos, sólo de ellos,
sale la luz que te guía
los pasos. Andas
por lo que ves. Nada más.
Y si una duda te hace
señas a diez mil kilómetros,
lo dejas todo, te arrojas
sobre proas, sobre alas,
estás ya allí; con los besos,
con los dientes la desgarras:
ya no es duda.
Tú nunca puedes dudar.
Porque has vuelto los misterios
del revés. Y tus enigmas,
lo que nunca entenderás,
son esas cosas tan claras:
la arena donde te tiendes,
la marcha de tu reloj
y el tierno cuerpo rosado
que te encuentras en tu espejo
cada día al despertar,
y es el tuyo. Los prodigios
que están descifrados ya.
Y nunca te equivocaste,
más que una vez, una noche
que te encaprichó una sombra
-la única que te ha gustado-.
Una sombra parecía.
Y la quisiste abrazar.
Y era yo.
Pedro Salinas
jueves, mayo 25, 2006
miércoles, mayo 17, 2006
DEP

Veinticuatro meses después, la parca ha venido a llevarte, dos semanas luchando contra ella, alejándola de ti. En cada suspiro ella intentaba atrapar tu último aliento pero tú luchabas, como lo has hecho toda la vida, con genio y figura, con esa dignidad que caracteriza a muy pocas mujeres porque tu siempre intentabas que pareciera que nada ocurría, levantándote hasta el último momento, sonriendo aún cuando por dentro te consumías.
Hace veinticuatro meses que nos dijeron que te ibas, que era cuestión de seis meses pero tu seguiste en pie, levantándote cada mañana y tirando de todos hacia delante mientras que por dentro ibas menguando, te consumías, te consumías pero no lo decías, hablabas y hablabas y no te desmoronabas hasta hace dos semanas, entonces ya no te podías levantar pero estabas consciente y seguías luchando, comiendo sin hambre, sonriendo sin ganas, soportando ese dolor que tu cara no podía ocultar aunque tu gesto lo intentaba.
Tan solo dos semanas y la enfermedad te ha fulminado, aún recuerdo cuando el viernes te ví, ya no veías, pero tu mano aún tenía fuerza para sujetar la mía y entonces pensé que quizá aún había algo de esperanza mientras que parodójicamente pensaba que no te merecías ese sufrimiento. Se palpaba el frío de la muerte en el ambiente y yo sólo quería que te llevase cuanto antes para que dejaras de sufrir, tu cara cambiaba por momentos mientras que tu cuerpo seguía menguando pero tú aún luchabas como siempre lo has hecho contra la adversidad, ¡Tan fuerte y por primera vez tan inútilmente! porque en la última batalla siempre gana la muerte.
No tuve tiempo de despedirme de tí,ya casi estaba en la puerta pensando todo lo que quería decirte cuando sonó el teléfono y me dieron la fatal noticia, me quedó tanto por decirte y tanto por agradecerte que espero que si de verdad hay otra vida te llegue mi voz, esa voz que llevo dentro, en mi corazón, junto a tu recuerdo
Recuerdos me llevo muchos, buenos y malos pero sobre todo buenos, nadie es perfecto y sabes que la hipocresía no es my fuerte pero de ti me quedo con tu fortaleza ejemplar para afrontar los problemas y tu dignidad. A veces me echan en cara mi genio y tu también lo tenías, por eso algunas veces chocamos pero por eso también te admiro más aún porque si soy como soy en parte es por tí.
Gracias por ayudarme siempre que lo necesité, por abrirme tu puerta cuando estaba mal y por ayudarme a ser como soy.
DESCANSA EN PAZ ABUELA.
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