viernes, octubre 14, 2005

Corresponsal de paz




He dudado muchas veces y me he equivocado otras tantas en muchas facetas de mi vida, pero si hay algo de lo que siempre he estado segura es, de que cuando fuera mayor quería ser corresponsal de guerra.

Por las circunstancias, me desvié de mi destino y pasé unos años desencaminada, hasta que me decidí a dejar el desvío y volví a mi objetivo, para disgusto de algunos. Sé que no es fácil y que me va a costar pero intentaré conseguirlo, por lo menos ya estoy en ello.

Casi siempre que sale el tema de a qué nos queremos dedicar cuando acabemos la carrera,cuando me toca a mí, surgen las caras de asombro y el tantas veces repetido:
-¿No te da miedo estar en un sitio así, con tanta inseguridad?

Pues si, me da miedo, pero es el mismo miedo que me puede dar salir a la calle, donde en cualquier momento uno se puede cruzar en su camino con cualquier desalmado que la arrebate la vida tirándole a la vía del tren porque simplemente no le gusta su aspecto,o cruzarse con alguien que decida violarle y amargarle la vida, o topar con alguien a quien no le gusta su forma de mirar y sin más le agreda salvajemente, o tener la mala suerte de enamorarse de su propio verdugo, o estar en el sitio equivocado en el momento en que unos terroristas deciden hacer una masacre, o...

La lista es interminable pero sin embargo aquí estamos más seguros porque no estamos en guerra. Todo es mentira, en estos momentos creo que ningún lugar del mundo es seguro y si, se corren muchos riesgos en una guerra, pero también en cualquier rincón del mundo donde reina la "paz" y "armonía".

Me gustaría poder ser corresponsal de paz, pero desgraciadamente la paz no es noticia, y allá donde haya guerra, tiene que haber alguien que vea lo que ocurre entre el fragor de la batalla, para abrir los ojos al "pacífico y seguro" Primer Mundo, porque si no la gente seguiría pensando que no existe aquello de lo que no se habla.

3 comentarios:

Isabel dijo...

Si ese es tu sueño...¡Adelante!

Puede que se haga realidad o puede que no, pero lo importante es que si piensas y sientes de esa forma, todos tus sueños pueden que algún día se hagan realidad...

¡No cambies!

Además, ese sueño lo he compartido alguna vez contigo por haber iniciado mis pasos como periodista. Aunque finalmente, he optado por la radio, otro sueño en el que me encuentro encaminada.

Es digno de admiración: ¡Enhorabuena! y ¡Suerte!

Blog de alma dijo...

Decía don Juan que cuando uno no tiene nada que perder se vuelvr valiente.
;)

Anónimo dijo...

Termino de descubrir este blog. Me ha llamado la atención porque yo fui corresponsal de guerra hace 12 años en la antigua Yugoslavia.

Si deseas serlo, animo. Tiene dos vertientes. El lado humano de las personas y el lado más desagradable de las bestias.

Por dentro cuando estas en plena faena la sangre se altera, los grados suben, pero cuando narras con imagenes, con palabras o con lestras lo ocurrido todo tu cuerpo se combulsiona y renaces.

Animo. Besos. PD. ¡Ah!, siendo correspnsal de guerra tambien se puede corresponsal de paz.