viernes, febrero 10, 2006

Fugacidad

Ahora que la noche nos arropa con su oscuridad inescrutable, ahora que nadie observa y estamos juntos cara a cara después de tanto tiempo el corazón empieza a latir muy fuerte, estaba aletargado desde la última vez que se rompió pero tú lo has despertado y ahora no tiene freno, se impacienta y siente más que nunca.

No digas nada, cualquier cosa estropearía este momento, aunque estuviese ciega podría sentirte igual, ardiendo a mi lado, arrastrándonos hacia nuestra propia caída libre, pero solo por flotar un instante merece la pena, me da igual el mañana o pasado, solo quiero este momento, lo deseo tanto como tú y si me lo concedes quizá vualva a creer que de verdad tienes magia en los bolsillos.

2 comentarios:

Aislyng dijo...

Hay momentos que lo merecen todo... y también personas que merecen esos momentos.

Encantada de volver a leerte

Ley Méndez dijo...

ha!(Suspiro) toda tierna.

Hasta hoy vi un coment que me dejaste en "tus lecturas" "la conjura de los necios" apuntado en mi lista de pendientes... gracias!