Parece que las cosas van siguiendo su ritmo, arrancada a mordiscos la angustia vital de la indecisión ya sólo queda la esencia de lo que un día quise hacer.
Despojada del tiempo perdido, las noches en vela y las lágrimas de pura impotencia, vuelvo a resurgir para enfrentarme a ese mundo que de cuando en cuando me devora las entrañas.
Es tiempo de catarsis y hay que disfrutarlo dejando que la sonrisa vuelva a aparecer, aunque te sigan explotando, aunque tu mente se quede del mismo color que la hoja que tienes delante mientras escuchas como te exigen que termines ya lo que ni siquiera has empezado.
Es... ese momento en el que sabes que aunque pierdas este trabajo van a haber cincuenta más que van a estar igual de mal pagados.
Es el momento de ponerse el mundo por montera o de aprender a hacerlo.
1 comentario:
Y que bien sientan esos momentos, en los que decides que tu estas por encima de todo eso...
**Trabajos hay cientos, y mal pagados ya ni te cuento. Por eso... realmente merece la pena hacerte sangre por uno de ellos?
Beso*
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