domingo, agosto 07, 2005

Días de verano

Esta semana no he escrito porque necesitaba desconectar así que me fuí unos días a la playa, pero con el curro de fin de semana, la cosa ha durado poco, así que el viernes ya estaba de nuevo en casa, sola, porque todos están de vacaciones, pero la verdad es que lo llevo bastante bien.
A veces tengo ganas de que todos se vallan y me dejen sola, pero después me doy cuenta de que se me cae las casa encima así que me paso el día y la noche fuera de casa, solo aparezco para dormir unas pocas horas,sin tener que dar explicaciones de la hora a la que llego y sin tener la voz de la conciencia que me falta y que ya se encarga mi madre de materializarla diciéndome: "Cualquier día vas a caer enferma, eso no se puede llevar, todo el día trabajando y después te vas por ahí, duermes dos horas y después a trabajar otra vez, cualquier día te va a dar algo..."
Ahora ya no tengo a quién decirle que cuando me muera ya dormiré bastante.
Este verano está siendo bastante... ¿diferente?.
Mientras los demás se relajan y disfrutan, yo estoy pringando, aguantando a los encargaduchos de turno que están todo el día quemados y no es del sol, se pasan la vida ordenando cosas absurdas y haciendo los déspotas, soltando gracias que no la tienen y que todos les ríen para hacerles la pelota.
Es algo que no soporto porque a fin de cuentas, una va a trabajar, no a arrastrarse y a dorar la píldora a los que ni siquiera la tienen. Por eso este año una se queda sin vacaciones, sólo me bastaría reírles unas pocas gracias y decir lo guapos,eficientes y enrrollados que son pero no me sale así que, que lo hagan otros porque yo no voy a caer en eso.
Por suerte, Felipe, Lida, Franda y Charly están ahí para reínos en los momentos de descanso y cuendo acabamos, nos pasamos horas y horas riéndonos de todos los pelotas y encargados. Ayer al salir (2 y media de la madrugada) fuimos a tomar unas cervezas de tranqui, esto parecía el pueblo fantasma porque la gente emigra por vacaciones, no había casi nada abierto, solo "las minas de ocio", umos pafetos de reggeton que solo de pasar por la puerta dan ganas de salir corriendo, así que nos metimos en la heladería y nos pedimos unas cervezas, la cosa se alargó porque con Lida y Felipe te puedes pasar horas y horas hablando sin aburrirte, una cerveza siguió a otra y otra... y al final nos tocaron las 6 de la mañana, así que nos fuimos y nos sentamos en la terraza del curro a fumarnos el "último cigarro", que también se alargó y al final a las 8 hemos visto aparecer una silueta que parecía sacada de la película de los otros y que nos decía: "¿qué hacéis ahí?
Era una de nuestras superiores, alias Pepita Grilla porque va detrás de todos dando órdenes, no podíamos parar de reír ante la sorpresa de tal aparición que se disponía a trabajar como una aplicada hormiguita, nos ha regalado una sonrisita de esas que tienen doble sentido y que por dentro significan: Luego veréis la que os espera, por venir a mancharme la terraza.
Nos hemos ido y de ahí a casa, donde hemos estado un buen rato más sin parar de reír, riéndonos de la absurda existencia de aquellos que están por encima de nosotros, ordenándonos, que se creen superiores porque tienen un puesto más alto pero que están rodeados de falsedad.
Las consecuencias no se harán esperar porque luego empezarán a mandarnos "tareas especiales" y a putearnos con los turnos, por ir a reírnos de ellos en su propia cara pero no van a acabar con nuestra risa, que en el fondo es lo que más les repatea, ver que no entramos en su juego y que tenemos el nuestro propio.

Cambiando de tema, estos días llamó el chico de la cara de ángel desde Benicássim, para que pudiera escuchar a la Habitación Roja en directo ya que no había podido ir por el curro. Me alegró mogollón que se acordara, el finde que viene espero verle.
Mañana voy con Eva a ver si vemos algún viaje que salga bien para irnos a Ibiza unos días, entre semana por supuesto, porque el finde toca currar. Tengo ganas de volver a la Isla, a los atardeceres en Khumara´s, las tardes en Bora-Bora y las noches en Noctámbula, a mezclarme con su gente y bañarme en Cala Conta, un lugar perfecto para ver amanecer y empezar bien el día, mientras te pierdes mirando el color aguamarina de sus aguas mezclado con la luz del sol que comienza a salir de color coral, es un paisaje que no se pude describir, hay que estar ahí y verlo.
Mañana también retomaré Rayuela de Cortázar,que me falta poco para terminarlo y me tiene enganchada.

No hay comentarios: