domingo, agosto 21, 2005

Punto de partida

Dentro de unas horas estaré ya metida en el barco, cuatro horas en las que dormiré un poco con el vaivén de las olas, hasta que por fin empiece a dibujarse en el horizonte su silueta, sus barcos amarrados al puerto y sus casas blancas sobre la ladera del Puig.
Entonces empezaré a sentir esa emoción que me embarga cada vez que llego allí y cuando por fin el barco amarre podré decir para mis adentros otra vez: ¡Bienvenida a la isla blanca!
Esta noche me voy a Ibiza, aún no me ha dado tiempo de asimilarlo, estoy como si hoy fuese un domingo más de curro y después a casita pero, hoy no, hoy me espera el paraíso.
Ya empieza a entrarme el cosquilleo...

1 comentario:

Carlitos Sublime dijo...

Diviértete mucho. Todos necesitamos una Ibiza particular para el descanso del guerrero. Te deseo lo mejor para estos días. Me gusta tu blog.