Hoy me he levantado con ganas de reír, he salido a la calle y hacía un sol estupendo, era un día para vaguear y estar con los amigos,que si a desayunar,después a currar un rato y cuando hemos salido, a disfrutar de la tarde al sol. Hemos estado todo el día riéndonos y divagando, era un día para no hacer nada importante, tenía todo el tiempo del mundo y lo he aprovechado, riendo por dentro y por fuera.
Hacia ya semanas que no te recordaba, bueno miento, recordar siempre recuerdo pero hacía semanas que ya no sentía esa nostalgia que antes me oprimía el plexo solar cuando la incertidumbre llenaba mis días, cuando me preguntaba si volverías a llamar o no después de una noche de juerga.
De todas formas sabes que lo mío es empezar bien las cosas pero que la constancia y la paciencia no son mi fuerte , no me gusta depender de nadie que me hace sentir insegura así que, ante tu indiferencia, ese sentimiento pasó. Ya no diste señales de vida y pensé que sería porque estarías muy bien, probablemente en otra compañía que te daría todo lo que yo no te dí.
Hoy era un día para ser feliz y entonces aparecistes, una llamada perdida porque intentabas hablar conmigo en el messenger y no te contestaba, no estaba en casa, estaba a punto de entrar a currar. Entonces llamaste de nuevo y empezaste a decirme esas cosas como que habías estado un tiempo peleado con el mundo, sin querer saber nada de nadie pero que habías visto mi foto y te habías acordado de mí.
Me alegra que te acuerdes de mí, pero has elegido un mal día.
Hoy brillaba mucho el sol y hacía un día para no pensar en nada.
Tienes un hueco, como lo has tenido siempre junto a todos mis amigos pero no me pidas más porque hoy hace un día estupendo y no quiero estropearlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario