viernes, junio 24, 2005

Hola de nuevo, parece que hoy las cosas van mejor,voy saliendo del bache. Cuando me encuentro melancólica como ayer yo lo llamo tener un día rojo, es como que te quedas sin reservas, ni ganas de nada y además sabes que tienes que hacer un montón de cosas pero te ves impotente. Pero bueno, ¡mi día rojo ya pasó!

Carre, que sepas que ya estoy otra vez en pie, me derrumbo pero vuelvo a levantarme.

Ayer me estrené casi sin presentarme pero es que no me gusta hablar de mi misma,
creo que para eso están los demás, no me gustar vender la moto a nadie,siempre es mejor que cada uno saque sus propias conclusiones con total libertad.
Me decidí a escribir un blog porque siempre me ha gustado escribir y este año, gracias a una dificil pero segura decisión que tomé, he dado rienda suelta a esta afición.
Desde siempre había querido estudiar periodismo, pero las circunstancias me llevaron a matricularme en derecho, algo que ya de entrada no me agradaba pero que hice porque en ese momento dependía totalmente de mis padres y estos no podían costearme una carrera fuera, aunque yo creo que también influyó el que mi madre no quisiera que me dedicara a esto.
Empecé mi vida universitaria y me lo tomé con filosofía,conocí un montón de gente pero estudiar, lo que es estudiar poco, no había quien se metiera los tochones de derecho en la mente y además no creía en ese sistema de leyes que se suponía que era a lo que me tenía que dedicar. En fin, que aproveché esos años para enriquecer mi vida social.Además empecé a trabajar los findes en un pub y en esos momentos en lo único que pensaba era en pasarlo bien.¡Qué tiempos!, salir de trabajar a las 3, sin necesidad de hacer botellón porque ya habíamos tomado unas copas trabajando y largarnos de fiesta hasta el amanecer a Camelot, Stereo... y encima con el bolsillo lleno.
Al cabo de cinco años, ya estaba en tercero porque ya digo que estudiar estudiaba poco y la vida me dió un gran palo, así que me replanteé todo lo que había hecho hasta el momento, el balance fue que mucha fiesta, mucha diversión pero en realidad no había hecho nada por conseguir mis sueños,estaba viviendo en un espejismo, los fines de semana eran la evasión que tenía para deshacerme de toda la frustración que llevaba, pero estos pasaban y luego quedaba una sensación de vacío tremenda. El mundo de la noche está lleno de frivolidad.
Por suerte en esos momentos malos la gente me demostró que estaban conmigo, no todos, pero si mucha gente, hasta incluso aquellos que no me lo esperaba porque tampoco me conocían tanto(tú lo sabes bien Iván y desde aquí, muchas gracias)
Entonces decidí que lo que siempre había querido era ser periodista y que si quería hacerlo tenía que luchar por ello así que empecé a trabajar los findes, pero ya no en la noche, y me metí a estudiar periodismo, empezar de cero con 26 años. Es la mejor decisión que he tomado en mi vida y la que me ha llevado a escribir aquí, en estos momentos me tomo la vida de otra manera. Hago lo que me gusta y además disfruto con ello, por supuesto sigo divirtiéndome y disfrutando con la compañía de mis amigos, pero ya no busco esa diversión como una válvula de escape sino como algo más que me enriquece como persona.

Muchas veces damos la espalda ante las dificultades y no nos lanzamos a la piscina por miedo o por comodidad pero en la vida hay que apostar fuerte porque no hay tiempo para perderse o andarse con vacilaciones, yo lo he aprendido en muchas cuestiones de mi vida, tanto en lo personal como en las decisiones que tomo día a día.
No es fácil pero hay que intentarlo.
Si no haces una cosa siempre te quedarás con lo que podría haber sido pero nunca fue.

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