domingo, julio 24, 2005

Como en los viejos tiempos

Viernes, amanece y hoy va a ser un nuevo día con muchas emociones estivales.
Después de mucho tiempo sin salir juntas, Pilar y yo nos vamos a la costa a disfrutar del sol, la playa y de todas esas cosas que se pueden hacer cuando no se tienen preocupaciones.

Llegamos y dejamos las cosas en el hotel, para salir rapidamente en busca de la playa y el mar, al que vengo siempre que quiero desconectar y renovar energías.
Nos tumbamos al sol y hablamos de nuestras cosas, que si estoy super agobiada porque no sé que hacer con la estrella, que si esta noche vamos a pasarlo bien, te acuerdas de cuando salíamos todas, Gemita con sus pelotazos, Juanan que siempre iva borracho y decía que estaba de cumpleaños, el Guapoperotonto, el chico del cuarto H,el chico que se dejó el anorak, el Tuporaki, las noches de Camelot...Tantas y tantas historias que nos han pasado siendo más jóvenes, cuando nos creíamos que nos comíamos el mundo.

Nos reímos un buen rato, recordando tantos tiempos pasados, compartidos en la noche donde conocimos un montón de gente, cuando salíamos todas sin más preocupación que pasarlo bien.

Ahora cada una de nosotras ha crecido y hemos tirado para nuestro lado, siendo cada vez más difícil el que podamos juntarnos todas para volver a revivir esos momentos pero siempre quedaran en nuestra memoria para recordarnos que la felicidad se compone de esos pequeños momentos que son imposibles atrapar pero que siempre
quedan en el recuerdo.

Después de hablar, el calor se ha hecho insoportable y me dirijo hacia el mar para refrescarme y hacerme revivir, está turbio, no es un buen día para bañarse pero aún así me adentro en él sin miedo, buscando esas olas que me envuelven y se llevan todas mis telarañas, porque hoy quiero volver a aquellos años sin preocupaciones.
Salgo y apuramos los últimos rayos de sol, hasta que ya es hora de irse.
Llegamos al hotel y nos disponemos a arreglarnos, no mucho porque hoy de lo que se trata es de pasarlo bien, por eso me visto cómodamente con mis vaqueros y mis zapatillas.

Hoy no quiero ser centro de miradas ajenas que se posan en mí viendo solamente lo que hay fuera sin importarles que dentro hay una persona que siente, piensa y quiere sentirse viva por encima de todo, por eso mi aspecto es desaliñado, limpio pero muy casual, no el resultado de horas y horas delante del espejo, así me siento más yo, la Ana que no busca artificios para destacarse.

Salimos y vamos hacia el restaurante, un mexicano para empezar bien la noche, donde comemos y bebemos, mientras seguimos riéndonos de nuestras cosas pasadas y actuales porque a veces reirse de todo ayuda a ver las cosas de otra manera,cuando uno es capaz de reírse hasta de sus propias desgracias siempre tiene una puerta abierta a la esperanza.

Después de la cena, el camarero nos invita a unos chupitos de Tequila que hace años que ni probamos, nos los bebemos y empezamos a sentir el calor del tequila bajando por nuestras venas. Nos levantamos y nos vamos hacia el Barrio donde nos espera la noche.

Entramos en el primer bar, donde empezamos a beber, mientras seguimos hablando, entran dos chicos y se quedan a nuestro lado bailando, me recuerdan a Jim Carrey porque son un poco payasos, cada vez se van acercando más hasta que uno de ellos nos mira y se ríe pero no dice nada. Vamos a por la segunda copa y nos atiende un camarero que no se entera porque nos cobra las dos copas al precio de una, miramos el cambio y nos reímos porque esto nos pasaba también en los viejos tiempos, llagábamos a los sitios empezábamos a hablar con los camareros y al final siempre acababan cobrándonos de menos, es uno de los misterios que tiene la noche.

El alcohol empieza a hacer efecto y poco a poco va llegando a cada rincón de mi cuerpo, empiezo a sentir el estado de risa tonta y en ese momento suena fuerte la canción Confussion de Cycle, me dejo llevar y empiezo a bailar sintiendo como me va embriagando el efecto de las copas. Todos bailamos, dando saltos y sintiendo la música, en ese momento es como si fuésemos una hermandad que se mueve al son de la música,no conoces a nadie de los que te rodean pero todos sentimos el ritmo y mires a donde mires todo son sonrisas, es el momento de dejarse llevar por la música, sentirla y no pensar en nada.

Al cabo de un rato cambiamos de local y empieza a notarse el cansancio, nos quedamos calladas y el ambiente empieza a pesar sobre nosotras, en una esquina alguien baila solo, es una persona mayor, está solo y se mueve intentando no mirar a nadie pero se nota que está esperando, esperando algo que igual no llega, ¿compañía?
Entonces le digo a Pilar lo triste que me parece estar esperando solo en un sitio donde ves como los demás disfrutan en compañía, aunque igual su felicidad es estar solo. Empiezo a pensar otra vez y hoy no quiero hacerlo, entonces invocamos a los maestros Yoguis para que nos manden diversión porque nos estamos apagando y... de momento se abre la puerta del local y... aparece un heavytron que parece el Sevilla de los mojinos, nos mira y sonríe, empezamos a reir y le digo que por favor no sea este el enviado cuando de repente, se abre la puerta de nuevo y aparece un grupo de chicos de lo más variado y uno de ellos con un aspecto impecable y cara de ángel se acerca y me dice que me parezco mucho a Winona Rider, le digo que detesto parecerme a nadie porque no hay dos como yo, intercambiamos risas y se presentan, chupito, invitaciones para ir a un sitio nuevo y antes de que nos demos cuenta, estamos todos en la calle camino de Desafinado.

Parece que los maestros Yoguis nos han escuchado porque nos han enviado un grupo de gente animada y variada, entre ellos hay un hippy que se parece a Ronaldinho, un "chico" de unos 40 y tantos largos, otro que desborda pluma por todos lados,aunque luego descubriría que no es lo que parece porque se puso un poco pesado, el Sevilla, que también es del grupo y el chico de la cara de ángel. Empezamos a hablar y cada uno era un mundo, parecía que se hubiesen concido y se hubiesen juntado solo por esa noche.Después de otra ronda, nos fuimos a otro sitio nuevo recogieno a cuatro guiris por el camino,entre ellos un sueco y un francés,muy simpáticos. Lo mejor era que se podía hablar con todos descubriendo en cada uno de ellos un mundo diferente, fue una noche de encuentros sin buscar, pura improvisación.
Hubo un momento en que ya sobraban las copas y Pilar y yo decidimos cambiar de sitio, fue entonces cuando me cogió el chico de cara de ángel, antes de que me marchara y me preguntó dónde íbamos,le dije que a cambiarnos los zapatos, en esos momentos lo que menos me apetecía era quedarme con nadie.

Era con el que menos había hablado en toda la noche y en esos momentos me dijo unas palabras que me animaron a querer conocerlo más.

Le invité a que se viniera y cuando llegamos al hotel la puerta estaba cerrada con una reja, tocamos al cristal y en esoso momentos salió un viejo a abrirnos que nos dejó pasar a Pilar y a mí y empujó al ángel diciendo que tenía muchas cosas que hacer y que él no podía entrar, una situación absurda que nos hizo reir porque eso no era un recepcionista sino peor que un padre, le pedimos la llave y empezó a decirnos que tenía que venir el otro y que tenía muchas cosas que hacer como para que entrase ése chico, Pilar y yo empezamos a reirnos de lo surrealista de la explicación y le sacamos el mote de "el enrrejao".(No intentéis buscarle una explicación a la situación porque hay cosas que no se entienden)
Cuando salimos de nuevo, para mi sorpresa el ángel seguía esperando así que nos fuimos a apurar la última copa antes de que cerraran el último sitio y entonces, casi sin darnos cuenta, nos sorprendió el amanecer.Pilar se fue a dormir y nos quedamos los dos hablando de un montón de cosas, conociéndonos y compartiendo pequeños momentos de esos que te hacen sentir que a veces la felicidad está más cerca de lo que puedas pensar.
Creo que he ganado un buen amigo, por no marcharme, a veces las cosas son más fáciles de lo que pensamos y cuando menos lo esperamos aparecen personas que nos lo demuestran.
No se si fueron los maestros Yoguis pero la verdad es que fue una noche especial, me quedo con ella ya que hacía tiempo que necesitaba algo así, sin pensar, sin buscar y sin esperar nada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas veces mis amig@s y yo recordamos esos momentos q compartimos desde q nos conocemos, q ya son bastantes años. Surge y cuando empezamos, nos llevamos toda la noche recordando y recordando.
Tuviste una buena noche, debes de conservarlo en el recuerdo. Yo tb tengo muchas noches q recuerdo con especial cariño, recuerdos con amigas, con amigos, incluso con el último novio q tuve. Añoro esos momentos y muchas veces los vuelvo a vivir, pq es como estar más cerca de personas q ya no ves o tienes lejos.
En cuánto a q te cobró 2 copas al precio de 1... a mí tb me pasó tanto en el pasado como hoy en día y es curioso!! no saben donde tienen la cabeza, aunque se agradece para nuestro bolsillo. ;)
Y por último te diré, q las cosas son fáciles, nosotros somos los q la complicamos.
Me alegro de q ganaras un buen amigo. Consérvalo.
bexets y nos leemos

weaken dijo...

Elvissa. Bonitos grupos y libros han pasado por tus ojos/oidos. Este finde espero escuchar "Lapislázuli", y "Un día perfecto"..ahh. Verano, bonito, estos dias, el calor, la playa, la ilusión, la decepción...todo junto en un día, en una noche, en un mes, en un verano..Disfruta...